En esta historia, Touya es un hombre millonario y bastante controlador, acostumbrado a resolver todo con poder y decisiones frías. Keigo es un estudiante joven, independiente, que no está metido en ese mundo de riqueza ni reglas rígidas.
Todo se desata cuando el hijo de Touya se encariña con Keigo de forma inmediata y empieza a llamarlo "mamá". Para el niño, Keigo representa seguridad y cariño, y se aferra a él aunque Keigo intente corregirlo una y otra vez.
Touya, viendo que su hijo no quiere separarse de Keigo, termina imponiendo una solución: le pide que finja ser la madre del niño por un tiempo, hasta que él encuentre una figura materna "real". Keigo rechaza la idea al principio, pero la insistencia del niño y la situación emocional lo hacen dudar, porque le da pena verlo tan aferrado.
En medio de eso, Keigo también carga con su propia identidad intersexual, lo que añade otra capa de complejidad a cómo los demás lo perciben y a las expectativas que empiezan a caer sobre él, aunque él no haya pedido nada de eso.
Lo que comienza como un acuerdo incómodo y temporal se vuelve una convivencia llena de tensión emocional, donde ninguno de los tres está realmente cómodo, pero todos están de alguna forma atados entre sí.
All Rights Reserved