Desde que tenía uso de razón, Alessia había envidiado esa postal idílica del amor eterno. Pero, ¿quién podría juzgarla? Su infancia fue una lección constante de deslealtad: un padre cuya única herencia fueron hijos regados por doquier y promesas rotas.
Ella entendía los impulsos humanos, pero se negaba a admitir que su propia sed de un amor obsesivo, crudo y salvaje, no era más que la cicatriz de aquel trauma. Alessia necesitaba el control total; quería dominar cada hilo de la devoción ajena para asegurarse de que era respetada. No estaba dispuesta a ser el paño de lágrimas de nadie, ni una sombra más en la lista de un hombre. En este nuevo mundo de bestias, donde el afecto se entrega con garras y colmillos, su necesidad de ser amada "hasta la médula" finalmente encontraría un eco, aunque fuera de la forma más peligrosa.
DISCLAIMER: Este es un fanfiction de la novela web "Leisurely Beast World: Plant Some Fields, Have Some Cubs" y su manhua "Beauty and the Beasts".
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