Papá por accidente
Agust D, no es solo un nombre; es una sentencia de muerte. Como el mafioso más poderoso y temido de toda Asia, su vida se rige por el orden, el silencio y una regla inquebrantable: nadie lo toca.
Una noche, mientras fuma un cigarrillo a la salida de un exclusivo club, la paz de su aura letal se rompe. Entre el humo y las sombras, unas pequeñas manos se aferran a sus piernas. El odio de Yoongi por los niños y el contacto físico es legendario, pero antes de que pueda reaccionar con la frialdad que lo caracteriza, una voz infantil rompe su escudo de hielo con una sola palabra:
-"¡Papá!"
El cigarrillo cae al suelo, olvidado, mientras el hombre más peligroso del continente se ve obligado a bajar la mirada hacia la inocencia misma. En la esquina, una joven de apariencia desaliñada y ojos desesperados corre hacia ellos sin tener la menor idea de que acaba de entregarle su vida al rey del crimen organizado.
Ella no sabe quién es él. Él no sabe cómo ser humano. Pero a partir de ese encuentro frente a una tienda de conveniencia, el imperio de Agust D no volverá a ser el mismo.
¿Es un error del destino o el inicio de una condena?