-Maldición.... ¿Dónde demonios están?
Lo escuchó decir antes de verlo tomar un botecito aparentemente vacío y tirarlo al suelo, dejándose caer al mismo lugar con frustración
Actuaba como si estuviera mareado, con una mano sobre su cabeza y cerrando los ojos y su rostro estaba algo rojo
Mientras que Evan sentía la extraña necesidad de acercarse a él, Michael había notado el olor de un Alfa cerca, uno que reconocía y estaba tratando de controlar el impulso de tirarsele encima, pues se encontraba en celo, y tal parece que se quedó sin supresores, Dios, quería morirse ahora mismo, el universo no se cansaba de hacerle la vida imposible. Abrió un poco los ojos, mirando hacia la puerta, planteándose salir a buscar a Evan y resolver esto de una vez por todas, cuando se dá cuenta de que la puerta está entreabierta, encontrándose con los ojos del más pequeño, quien reaccionó tarde, pero entornó los ojos y se separó de la puerta, pensando que el ojiazul estaría enojado..
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang