Un pequeño pueblo holandés perdido entre canales y prados, donde la niebla es eterna, el cielo siempre es gris y el tiempo parece haberse detenido hace siglos. Un lugar silencioso, cerrado, donde los vecinos guardan secretos con más celo que sus propias vidas y donde nadie entra ni sale sin que se note. Liesbeth Visser, una mujer de veintisiete años acostumbrada al ruido, la luz y el ritmo acelerado de Ámsterdam, llega a este rincón olvidado del mundo tras heredar una vieja casa de madera de una tía lejana a la que nunca conoció. Cansada de la ciudad y buscando paz y silencio, cree haber encontrado el refugio perfecto... pero nada es lo que parece. Al limpiar el ático, descubre una caja de madera cerrada con candado. Dentro, más de cuarenta cartas escritas a mano, fechadas entre los años 50, todas dirigidas a la misma persona... y ninguna enviada. Escritas por una mujer llamada Aneke, narran una historia de amor, miedo y desaparición, pero lo más inquietante es que cada palabra, cada detalle y cada advertencia coinciden aterradoramente con lo que Liesbeth empieza a vivir en carne propia. Pronto, lo que empezó como una curiosidad se convierte en una pesadilla: figuras borrosas que vigilan entre la niebla, llamadas misteriosas en el teléfono antiguo, mensajes que aparecen escritos en las paredes y un silencio que pesa más que cualquier grito. El pueblo entero parece ocultar algo, y el único anciano que se atreve a hablarle le da una advertencia que le helará la sangre: "Lo que está escrito ahí no se puede borrar, y ahora que lo lees, también te busca a ti". Atrapada entre el pasado y el presente, entre la verdad y la mentira, Liesbeth deberá desentrañar el misterio de las cartas antes de que la historia se repita exactamente igual... y ella corra la misma suerte que Elisa, perdida para siempre bajo la niebla de Broek in Waterland. Una historia de misterio, suspenso y secretos ocultos, donde el silencio grita más fuerte que cualquier voz y la ni
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