Solo no mientas.
-¿me amas?
-no.-aquella fue la respuesta mas difícil que alguna vez Rebeca habría tenido que dar. Y la mentira que mas le había costado formular en toda su vida.
-bien.- contestó Fiona, sintiendo como se le formaba un nudo en la garganta. Aun tenía la pequeña esperanza de que Beca le diera otra respuesta. Pese a que Beca mintiera o no, ella no podía hacer nada. Y Beca ya había tomado una decisión. Una que no incluía a Fiona.
Sentían las lágrimas venir, estas se escaparían en cualquier instante.
Beca no quería seguir hablando. No quería seguir viendo a Fiona. Sabia que no podría hacer otra cosa que arrepentirse si seguía mirándola de aquella forma. Sabia que Fiona estaba aguantando sus lágrimas. Eso le partía el corazón. Decidió darle la espalda, y seguir el recorrido a su apartamento.
-BECA!-la llamó la otra muchacha, mientras alcanzaba su muñeca, para detener su paso.
-QUE QUIERES...- estalló Beca. Lo que hizo que Fiona inmediatamente retrocediera y apartara su mano de ella. -¿NO ENTIENDES QUE NO QUIERO SABER NADA... ABSOLUTAMENTE NADA CONTIGO...? NO SOY COMO TÚ.
-¿como yo? -preguntó Fiona, cruzándose de brazos. - no eres.. A que mierda te refieres?-Fiona no podía creer que Beca, le estuviese hablando de esa manera. Como menospreciandola. Tratando como inferior.
-Que yo... Yo...
-¿Que no eres una asquerosa lesbiana como yo, a eso te refieres? -le preguntó tajante la joven.
- Fiona...
-No.-la detuvo. -no quiero oírte... sólo ..-suspiró, mientras miraba un punto fijo en alguna pared, para evitar la mirada de Beca.- Sólo no mientas..
-No lo hago. - mintió.
- Entonces... Me decepciona que pienses tan diferente a lo que me hiciste creer...-suspiro Fiona. - Al final resultaste igual que toda la gente de este lugar..