En el año 198 DC, una época en la que Poniente aún se desangra por las rebeliones Fuegoscuro y los dragones ya no existen, reducidos a calaveras de piedra que se pudren en los sótanos de la Fortaleza Roja, nace Serella Targaryen.
Mientras su hermano gemelo, Aemon, escapa de la dinastía vistiendo los eslabones de la Ciudadela, Serella se queda atrapada en el epicentro de la decadencia de su propia sangre. Los registros oficiales de los maestres suelen reducir a las mujeres de la corona a simples nombres olvidados en un árbol genealógico, mercancía política para asegurar linajes.
Pero detrás del pergamino se esconde una de las tragedias más silenciadas de la corte: una crónica de supervivencia extrema, mutilación, excesos y la brutal pérdida de la cordura familiar en los rincones más oscuros del castillo.
Exactamente 86 años antes del nacimiento de Daenerys Targaryen, esta es la historia que las crónicas oficiales prefirieron omitir. La cruda realidad de una princesa que se negó a ser solo un apellido en un pergamino sepultado por el tiempo.
(Es un AU gente, cambié un poco algunas cosas del canon para que tuvieran más sentido en mi historia, y trato de que no se vea tan cliché y sea bonito para que ustedes disfruten de ella como yo disfruto los libros de George R.R Martin)
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