Todo comenzó por culpa de Mario Bautista, el aburrimiento y una amistad que parecía congelada en el tiempo. Sonia, Paulina y Adriana, tres jóvenes adultas de distintas ciudades, compartían desde hace años una afición que las unía más de lo que creían: el mundo de los fandoms, las redes sociales y las amistades que nacen a través de una pantalla.
Una noche cualquiera, una transmisión en vivo cambió el rumbo de todo. Conocieron a Evan, un streamer carismático y caótico, y sin darse cuenta, pasaron de ser simples espectadoras a convertirse en parte fundamental de su día a día: sus moderadoras, y, poco a poco, personas muy importantes para él. Pero lo que empezó como diversión y risas, pronto se llenó de dudas, miedos y emociones que nadie esperaba.
El miedo a afectarlo, la sensación de que todo se estaba volviendo demasiado intenso y la incomodidad de ver que ya nada era igual, las llevó a tomar una decisión dolorosa: alejarse de golpe, sin explicaciones y sin despedidas. Lo que no imaginaban es que irse no significaría dejar de sentir, ni dejar de estar ahí.
Ahora, lejos pero siempre pendientes, bajo identidades nuevas y ocultas, Sonia y Paulina siguen viviendo esta historia desde las sombras: viendo todo en silencio, extrañando lo que fue, preguntándose qué pasó realmente con su amiga Adriana y descubriendo que, aunque se hayan ido, la conexión entre ellas y él sigue más viva que nunca.
Esta es la historia de cómo tres amigas se metieron en un caos emocional por internet, de cómo un adiós se convirtió en un silencio lleno de preguntas, y de cómo regresar de incógnito puede ser la forma más extraña y dolorosa de seguir queriendo estar ahí.
Public Domain