No es mi tipo ¡pero qué tipo!
Valentina no cree en los estereotipos, ni en las dietas milagrosas, ni en las estrellas del K-pop que parecen salidos de un filtro de Instagram.
Lo suyo es el rock de los noventa, los libros con olor a tinta, el sarcasmo como escudo... y el gimnasio como escape.
Sí, aunque no lo parezca, levanta pesas mejor que muchos egos inflados.
Vive en Corea del Sur por una beca que terminó en trabajo, y por trabajo terminó quedándose. También porque no le gusta dejar nada a medias... ni siquiera los errores felices.
Y justo cuando pensó que su rutina era inquebrantable, apareció ÉL:
Sudadera gris, mirada esquiva, sonrisa sospechosamente encantadora.
Un tipo que claramente no es su tipo, pero que insiste en ocupar su máquina, su espacio... y poco a poco, algo más.
Lo que Valentina no sabe (aún), es que acaba de cruzarse con Jungkook, el ídolo más codiciado del planeta, escapando -literalmente- de su fama.
Y él tampoco sabe que ella está a punto de poner su mundo patas arriba, con o sin música de Nirvana de fondo.
Si decides iniciar, te recomiendo leer mientras escuchas la banda sonora de esta historia: https://open.spotify.com/playlist/4sAzYuQtDpawjVprsmdgm6?si=VjToOwdFRqmlV7tlKcoEhQ