Johny, moreno con unos impresionantes ojos verdes, era mi plan. Pixie Velikov fue mi error. El problema es que algunos errores tienen una sonrisa peligrosa, una lengua afilada y una obsesión enfermiza por querer destrozarme la vida. Nuestras familias se odian. Nosotros tampoco nos soportamos. Entonces, ¿por qué cada discusión parece acercarnos más? Y, sobre todo, ¿por qué empiezo a olvidar al chico que siempre quise, mi Johny, mi morenazo, cuando estoy demasiado ocupada intentando no mirar al que jamás debería querer? Johny, Pixie, y solo para rematar, Dimas, que no le puedo seguir el ritmo, pero que, de alguna forma igual de peligrosa, también insiste en complicarlo todo. Una guerra que no empezó conmigo. Y una elección capaz de destruirlo todo.
Más detalles