¿Por qué peleas? ¿Qué es lo que te mantiene en pie? Cuando comienzas a cuestionarte si todo realmente valió la pena, si cada golpe, cada herida, cada lágrima Valió la pena para estar aquí y ahora. ¿Eres humano? ¿Eres un dios? No sabes cuál es tu propósito, porque perdiste tu razón de ser, perdiste tu identidad dos veces, perdiste todo. Sin embargo, ahora estás aquí. De pie, frente al destino, no huyendo. Enfrentándolo, aceptando que no siempre puedes hacer las cosas bien, que no todo tiene por qué salir bien y terminas agotado mentalmente. ¿Cómo llenas un vacío de tres años? ¿Cómo vuelves a confiar en los que intentaron matarte? No los culpas, no los odias. No pareces sentir nada. Entonces, si ya perdiste tu identidad, solo queda hacerte una pregunta: ¿quién eres?
All Rights Reserved