BASQUETBOLISTA POSESIVO

BASQUETBOLISTA POSESIVO

  • WpView
    Reads 9
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Mon, Jun 22, 2026
ROBIN WHITE, UN BASQUETBOLISTA DE 28 AÑOS, MIDE 2,18 METROS, ES UN EXELENTE JUGADOR, PERO EL PROBLEMA ES QUE PIERDE EL CONTROL MUY RAPIDO, UN DÍA CONOCE A UNA HERMOSA CHICA, EL SE ENAMORA PERDIDAMENTE DE ELLA Y GRACIAS A ESA CHICA ROBIN APRENDIO A CONTROLAR SU TEMPERAMENTO Y ESO PUSO FELIZ A SU MANAGER, A SU ENTRENADOR, A SUS COMPAÑEROS DE EQUIPO Y SOBRE TODO A SU FAMILIA. -
All Rights Reserved
#419
basquetbol
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Lo inesperado del corazón.- Armando "Hormiga" González.
  • Against Us
  • 𝐃𝐄𝐋𝐈𝐂𝐀𝐓𝐄, Brian Gutiérrez
  • 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐁𝐎𝐘, Gilberto Mora.
  • 𝐥𝐚 ú𝐥𝐭𝐢𝐦𝐚 𝐲 𝐧𝐨𝐬 𝐯𝐚𝐦𝐨𝐬
  • 𝐄𝐍 𝐒𝐄𝐂𝐑𝐄𝐓𝐎 ✔  𝙖𝙧𝙢𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙜𝙤𝙣𝙯𝙖𝙡𝙚𝙯
  • 𝗗𝗘 𝗖𝗘𝗥𝗢   /   armando gonzález
  • Azucenas En Verano | Omegaverse
  • ENDGAME, Gilberto Mora
  • 𝐏𝐑𝐎𝐌𝐄𝐒𝐀 𝒇𝒕. Gilberto Mora.

A veces creemos tener la vida planeada. Armando tiene claro su camino: entrenar, jugar, mejorar, concentrarse. Su mundo gira alrededor del fútbol, de los estadios llenos y de la presión de ser el goleador de Club Deportivo Guadalajara. Es reservado, tímido y prefiere mantenerse lejos de todo lo que no tenga que ver con su carrera. Camila Hernández, en cambio, vive una realidad completamente distinta. Tiene veinte años, estudia Diseño y trabaja en una pequeña cafetería para ayudar en casa y pagar sus estudios. Entre clases, turnos largos, dulces que vende en la universidad y postres que prepara por encargo, su vida es un constante ir y venir... pero siempre con una sonrisa en el rostro. Camila es luz, es risa, es espontaneidad. Le gusta salir, conocer gente nueva y disfrutar cada pequeño momento que la vida le regala. Y hay algo más: Camila no sabe absolutamente nada de fútbol. Ni de ligas. Ni de equipos. Ni de jugadores famosos. Por eso, cuando un día cualquiera un chico tímido entra a la cafetería donde trabaja, ella lo atiende como a cualquier otro cliente. Sin nervios. Sin emoción. Sin reconocerlo. Para Armando, acostumbrado a las miradas, los susurros y las fotos, eso resulta... extraño. Pero también se siente bien. Lo que comienza como un café más en un día cualquiera, pronto se convertirá en una serie de encuentros, conversaciones inesperadas y sonrisas que aparecen sin avisar. Porque a veces el corazón no pregunta. No planea. No avisa. Simplemente encuentra a la persona correcta... en el momento más inesperado.

More details
WpActionLinkContent Guidelines