Nahida ha decretado que Sumeru está "triste" y la única cura es un festival obligatorio. ¿Las víctimas designadas para organizarlo? Alhacén, quien solo quiere leer en paz, y Kaveh, un arquitecto con delirios de grandeza y cero sentido financiero. La misión parecía imposible, pero Nahida tenía un incentivo infalible: si el festival fracasa, ambos pagarán la deuda con sus sueldos durante los próximos diez años. Con un presupuesto ridículo, un Trotamundos obligado a sonreír en Atención al Cliente sin matar a nadie, y un misterioso espejo antiguo que revela deseos subconscientes (y vergonzosos), la Academia está a punto de colapsar. Entre máquinas de humo ilegales, crisis estéticas y un número musical involuntario, Alhacén y Kaveh descubrirán que lo único más peligroso que un espejo mágico es admitir que, tal vez, su desastre compartido es lo único que necesitan.
Thêm Chi Tiết