Ellie siempre estuvo rodeada de joyas, riqueza y atención. Era una princesa caprichosa y sin la menor idea de lo que pasaba a su alrededor pues lo único que importaba era su vida y su familia.
Hans, por el contrario, a tenido que hacer hasta lo imposible para sobrevivir y no morir de hambre o terminar golpeado en medio de las calles. siempre vivió entre peleas y poco afecto pues en la isla todos debían mantenerse dentro de su armadura de indiferencia y rudeza, eso fue algo que comprendió de una mala forma.
pero a pesar de todo lo malo existía una sincera amistad que pronto sería lo único que tendría en medio de tantas cosas desconocidas.
Pronto su vida daria un giro inesperado y lo que una vez fue un lugar de ensueño, como lo era Auradon, ahora sería su realidad.
y allí conocería a una princesa que lo haría temblar de emoción cada vez que la veía, a pesar de su actitud arrogante y miradas de desprecio que le daría, Hans no dejaría de atormentarla hasta que ella lo mirara como él lo hacía desde que la vio.
Ellie no entiende a ese pelinegro que siempre que la ve le da esa sonrisa confiada que le causa molestia y lo único que ha querido desde que lo vio era golpearle la cara para que deje de molestarla.
vivió siempre en una burbuja de privilegio, sin importarle realmente lo que importaba con los demas.
pero eso quizá llegue a cambiar y sus ojos comiencen a brillar por alguien más.
•publico todas las tardes un capítulo, lo prometo.
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