Grita, niño de guerra (el perdón nunca llegó)
Ella despierta enterrada viva. Sin nombre. Sin recuerdos. Sin voz.
Pero su cuerpo recuerda.
Recuerda cómo correr. Cómo defenderse. Cómo matar.
En una ciudad que no la quiere y con una oscuridad que la observa desde las alturas, Sakura, una niña sin identidad, sobrevive a fuerza de instinto y violencia. No sabe quién fue. No sabe qué perdió. Pero mientras siga respirando, seguirá peleando.
Y si matar es lo único que le queda... entonces que así sea.
Incluso si eso sigue atrayendo a la aterradora mancha oscura (Batman) tras ella.
O, en palabras más sencillas, donde una Sakura Haruno sin recuerdos aparece en Gotham directamente desde los pozos del Lazaro e intenta sobrevivir mientras un Batman preocupado, y su prole, la persiguen.