GAZUKY (Rimas y replicá)

GAZUKY (Rimas y replicá)

  • WpView
    LECTURAS 80
  • WpVote
    Votos 12
  • WpPart
    Partes 3
WpMetadataReadContenido adultoContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación lun, jun 22, 2026
esta historia es todo ficción, con respeto a los personajes, no me tiren hete soy nueva en esto 😭
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Lo inesperado del corazón.- Armando "Hormiga" González.
  • COLMILLO | Brian Gutiérrez x Armando González | Brimiga
  • Entre Derrotas. | Brian Gutiérrez & Jude Bellingham.
  • ��𝘽𝘼𝙄𝙇𝘼 𝙈𝙄 𝘾𝙊𝙍𝘼𝙕Ó𝙉-𝗔𝗥𝗠𝗔𝗡𝗗𝗢 𝗚𝗢𝗡𝗭𝗔𝗟𝗘𝗭-
  • Quiero Volver
  • 𝐏𝐑𝐎𝐇𝐈𝐁𝐈𝐃𝐎 / Gilberto Mora
  • One shots | Brian Gutiérrez |
  • De tal palo, tal astilla. || Brimiga.
  • Against Us
  • ¿Ese bebe es mio? [Haaland x bellingham]

A veces creemos tener la vida planeada. Armando tiene claro su camino: entrenar, jugar, mejorar, concentrarse. Su mundo gira alrededor del fútbol, de los estadios llenos y de la presión de ser el goleador de Club Deportivo Guadalajara. Es reservado, tímido y prefiere mantenerse lejos de todo lo que no tenga que ver con su carrera. Camila Hernández, en cambio, vive una realidad completamente distinta. Tiene veinte años, estudia Diseño y trabaja en una pequeña cafetería para ayudar en casa y pagar sus estudios. Entre clases, turnos largos, dulces que vende en la universidad y postres que prepara por encargo, su vida es un constante ir y venir... pero siempre con una sonrisa en el rostro. Camila es luz, es risa, es espontaneidad. Le gusta salir, conocer gente nueva y disfrutar cada pequeño momento que la vida le regala. Y hay algo más: Camila no sabe absolutamente nada de fútbol. Ni de ligas. Ni de equipos. Ni de jugadores famosos. Por eso, cuando un día cualquiera un chico tímido entra a la cafetería donde trabaja, ella lo atiende como a cualquier otro cliente. Sin nervios. Sin emoción. Sin reconocerlo. Para Armando, acostumbrado a las miradas, los susurros y las fotos, eso resulta... extraño. Pero también se siente bien. Lo que comienza como un café más en un día cualquiera, pronto se convertirá en una serie de encuentros, conversaciones inesperadas y sonrisas que aparecen sin avisar. Porque a veces el corazón no pregunta. No planea. No avisa. Simplemente encuentra a la persona correcta... en el momento más inesperado.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido