¡ATENCIÓN CIUDADANOS!
Tras el triunfo total en la Segunda Guerra Galáctica -donde la malevolencia robótica sin alma fue desguazada, los cobardes calamares alienígenas fueron borrados de la existencia por su audacia xenófoba, y el fascismo insectoide de los Termínidos fue rectificado pacíficamente en dóciles vacas lecheras de Elemento 710-, el Alto Mando ha decretado el amanecer de una nueva era.
¡La gloriosa e imparable maquinaria de la Democracia Gestionada se expande hacia las estrellas! En nuestro magnánimo e infinito viaje por iluminar el cosmos, las fuerzas del Helldive han tropezado con un rincón inexplorado de la galaxia. Una región sumida en la oscuridad, habitada por formas de vida lamentables que ignoran las bendiciones de nuestra civilización. Nuevos enemigos se alzan en el horizonte, pero no temáis: sus mundos pronto serán bendecidos, sus recursos serán justamente administrados y sus poblaciones serán felizmente democratizadas por el implacable y abrasador fuego de la Libertad.
¿Estás listo para rellenar el formulario C-01 y unirte a la expansión?
Nota del autor: Debido a que Helldivers 2 es una sátira que exagera gran parte de su universo, para esta historia tomaré como canónicos ciertos elementos que pueden parecer desmesurados. Un ejemplo de esto es la cantidad de Helldivers en servicio: habitualmente hay unos 60,000 activos en juego, lo que se traduce en miles de destructores en las batallas espaciales.
Soy consciente de que esto altera el balance frente a Halo, ya que el Covenant no posee flotas de esa magnitud. Además, esta cifra no incluye a la S.E.A.F.; si sumáramos sus fuerzas, la flota de la SuperTierra superaría fácilmente las 200,000 naves, especialmente considerando los picos de mayor actividad del juego. Por ello, para mantener la coherencia interna de este relato, los números de naves convencionales reflejarán esa escala masiva.
Traducción: Tanto el Covenant como la UNSC tendrán más naves.
All Rights Reserved