Todo comenzó con un mensaje que no era para él.
Un simple error entre contactos, una confusión que Nazly no le dio demasiada importancia... hasta que del otro lado, en alguna parte de Italia, alguien decidió responder.
Entre noches silenciosas, palabras sin rostro y conversaciones que parecían no tener destino, dos desconocidos comenzaron a construir algo que no tenía nombre. No era casualidad, no era planeado... solo ocurría, como si el tiempo entre ellos se doblara en cada mensaje.
Y así, sin darse cuenta, lo que nació como un error dejó de sentirse como uno.
All Rights Reserved