Para Elara, la palabra imposible no existía. Los obstáculos, las derrotas y los retos más complicados solo alimentaban su determinación. Cada sueño se convertía en una meta, y cada meta en algo por lo que estaba dispuesta a luchar hasta el final.
Al otro lado del mundo, Carlos Sainz Jr. vivía una realidad muy distinta. Se encontraba en uno de los puntos más importantes de su carrera, pero ni siquiera los éxitos podían disipar las dudas que comenzaban a acompañarlo mientras pensaba en las temporadas que estaban por venir.
All Rights Reserved