sᴜʙᴍɪssɪᴠᴇ ᴘᴇᴛ ☣︎ᵏᵃᶦˢᵉʳ/ᶦˢᵃᵍᶦ ˣ ᵒᶜ☣︎
ᴅᴏɴᴅᴇ ᴏ̨ᴜɪᴇʀᴀ ǫᴜᴇ ᴠᴀʏᴀs ɴᴏ ᴇsᴛᴀʀᴇ ʟᴇᴊᴏs
ᴘᴀʀᴀ sᴇɢᴜɪʀᴛᴇ
ᴛᴇ ᴀᴍᴀʀᴇ́ ᴛᴀɴᴛᴏ
ᴀᴘʀᴇɴᴅᴇʀᴀ́s ʟᴏ ǫᴜᴇ ʏᴀ sᴇ
ᴛᴇ ᴀᴍᴏ ᴘᴏʀ ᴇsᴏ ɴᴜɴᴄᴀ ᴛᴇ ᴅᴇsʜᴀʀᴀs ᴅᴇ ᴍɪ
Alessia Ness era una modelo estrella en Alemania un diamante recién pulido que brillaba en su máximo esplendor, pero allí en sus ojos cansados en aquella voz aterciopelada, en esa sonrisas demoníacas y descaradas había algo. oculto como un mando putrefacto que se extendía bajo su piel.
Aquella extraña envoltura asfixiante de odio iba dirigida para una sola persona, Michael Kaiser, aquel hombre que parecía creerse el dueño del mundo.
Kaiser, aquel emperador amargado déspota y arrogante no era mucho mejor que ella manteniendo cosas ocultas, allí entre los tenues reflejos de su arrogancia cruel, de sus sonrisas afiladas como cuchillos o de sus palabras hirientes incluso de su manipulación había un secreto que sólo le había compartido a Ness.
Porque cuando Kaiser vio por primera vez a Alessia vio a una Rosa, una Rosa negra que simbolizaba el amor más enfermo y sádico existente, Kaiser había caído, había querido caer de hecho.
Isagi, el primer chico que fue amable con ella, aquel que por primera vez se preocupó genuinamente por ella, el chico que la escuchó que la cuido y ayudó en medio de todo su caos.
El de cabellos negros se había enamorado de ella, de su aura brillante de su alfa afilada y su voz melódica, isagi ya había caído y sabía que donde estuviera Alessia el iría de tras, como Ness con káiser, como un perro con su dueño.
Kaiser jamás iba a dejarla , Alessia jamás iba a dejar que kaiser se salga con la suya e isagi jamás iba a dejar de seguirla de adorarla, káiser y Alessia se pertenecían de alguna manera, isagi y Ales