Desde hace unos meses, el rumor de que algo no andaba bien con el joven Agatsuma ha crecido alrededor de la servidumbre de aquel palacio, claro eran de esperarse aquellos cuestionamientos puesto que cada vez que se encontraban con el joven heredero, este mostraba una mirada triste, siempre con algunos rastros salados de lágrimas que previamente adornaban sus mejillas, y claro está, que si eras lo bastante observador podías notar aquellos pequeños moretones que se asomaban por debajo de sus prendas.
¿Pero que era aquello que lo provocaba?, ¿Qué es lo podría estar pasando a escasos meses de su boda?, ¿acaso no era esto lo que el más quería?, nadie entiende por qué después de la hermosa fiesta de compromiso que organizo hace ya casi 6 meses, su semblante cambio a uno desgastado y triste; - tal vez sean los nervios del gran evento - o todos los preparativos que tiene que supervisar- se escuchaban aquellos murmuros siempre que alguien sacaba su nombre en una plática, pero bueno, de cualquier forma
¿quién dijo que ser "la novia" sería fácil?...
Pero ¿y si había algo más oscuro detrás de ese comportamiento
Todas esas preguntas y más, surgieron después de aquella noche en donde el joven Agatsuma escapo de sus guardias y este había regresado al palacio después de 3 días, con una gran sonrisa en el rostro casi tan grande como la que puso el día de su compromiso, sin embargo, así como la puerta se abrió esta se desvaneció al ver a aquel hombre al pie de las escaleras de la recepción.
- Lo lo siento mucho, no volverá a pasar- fue lo único que pudo decir antes de sentir como unas manos fuertes lo tomaban de los hombros...
Esta es la primera historia que escribo, debo aclarar que los personajes no me pertenecen y solo los utilizo como inspiración para esta historia.
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