Dos realidades distintas, un patio compartido y dos niños decididos a unirlos.A sus treinta y ocho años, Min Yoongi busca una sola cosa: paz. Tras un divorcio pacífico donde el amor simplemente se enfrió, empacó su vida y dejó atrás un lujoso Penthouse para mudarse a una zona residencial más humana. Su prioridad absoluta es su trabajo como diseñador de autos y su hijo Jungkook, un dramático terremoto de seis años que se rehúsa a quitarse su mameluco de tiranosaurio rex. Todo en su rutina era silencio, orden y música clásica... hasta que conoció al vecino de al lado.Park Jimin, de veinticinco años, es el polo opuesto. Es un papá joven, enérgico y caótico que trabaja como encargado en una pintoresca tienda de discos de vinilo y música retro
Tras ser abandonado por su exesposa -quien se marchó con un millonario-, Jimin aprendió a sanar sus traumas a base de ironía, humor negro y canciones de Taylor Swift a todo pulmón. Aunque su sueldo es modesto, una generosa pensión alimenticia le permite darle una buena vida a Taehyung, su hijo de cinco años, un alma vieja que viste con elegantes chalecos de rombos y prefiere la calma.Lo que comenzó como un choque inevitable entre la madurez estricta de Yoongi y la irreverencia juvenil de Jimin da un giro cuando sus hijos se vuelven mejores amigos inseparables gracias a su obsesión compartida por Barney.
Entre quejas escolares, tazas de café para sobrevivir el día y la música cruzando el jardín, una atracción ardiente e inesperada comienza a crecer entre ambos padres.Cruzar el patio trasero a medianoche con los monitores de bebé encendidos se convertirá en su secreto más dulce... y más peligroso. Porque criar a los niños de día requiere paciencia, pero mantenerse silenciosos en la cama de noche cuando la tensión estalla, requerirá un milagro.
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