-¿Qué dijiste, pendejo?-preguntó Brian mientras se ponía de pie, sacudiéndose el pasto del uniforme. -Lo que escuchaste. -respondió Bellingham mientras miraba como el mexicano se le acercaba con la intención de intimidarlo. El árbitro apenas había pitado la falta cuando ambos ya estaban frente a frente. Un empujón bastante brusco bastó para que jugadores de Inglaterra y México se metieran a separarlos. Faltaban cuatro días para el Mundial. Era un simple partido amistoso. Y, aun así, el minuto 43 fue suficiente para poner a competir a Brian Gutiérrez y Jude Bellingham por el mismo objetivo.
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