Valen nunca pensó que terminar en el taller de fútbol fuera a cambiarle la vida.
Gil tampoco imaginó que una alumna de primero iba a convertirse en la persona que más esperaría ver todos los martes a última hora.
Entre entrenamientos, partidos, risas, apodos y un montón de momentos que ninguno de los dos vio venir, comenzó una historia que, sin darse cuenta, los cambiaría para siempre.
Porque a veces el amor no empieza con un flechazo.
A veces empieza con una hora a la semana.
📍Monterrey, Nuevo León. 2024.
♡
Holiii. 💗 Esta es mi primera historia, así que probablemente cometa errores en el camino, pero le estoy poniendo muchísimo cariño. Espero que le den una oportunidad a Valen y a Gil, y que disfruten esta historia tanto como yo voy a disfrutar escribirla. Gracias por estar aquí. 🫶🏻
Tutti i diritti riservati