Quedarme - Jenlisa
Me dejaron sola en un país que no conocía, con una mochila a medio llenar, una sonrisa que no era mía y una promesa rota desde el principio. Aprendí a callar antes de preguntar. A disimular el miedo. A adaptarme para no desaparecer.
Tenía doce años cuando encontré mi voz en canciones ajenas. A los catorce, entendí que no quería cantar solo para que me oyeran... quería cantar para existir. A los dieciséis, ya me había acostumbrado a no confiar en nadie. Hasta que llegaron ellas. Hasta que llegó Lisa.
Lisa no fue solo otra trainee. Fue una interrupción. Un espejo. Una chispa que me desarmó sin avisar. Al principio, fuimos competencia. Después, silencio compartido. Y sin darme cuenta, lo fuimos todo.
Entrar a YG fue como firmar un contrato con el dolor: jornadas eternas, reglas invisibles, rivalidades disfrazadas de compañerismo. Pero entre entrenadores que gritaban y madrugadas sin descanso, descubrí que no quería ser perfecta.
Esta no es solo la historia de mi debut. No es la historia de luces, fama ni éxito fácil. Es la historia de cómo sobreviví en un sistema que nunca me preguntó cómo me sentía.
De cómo me rompí en mil fragmentos intentando ser perfecta. De cómo me enamoré, sabiendo que no podía decirlo en voz alta. De cómo encontré familia en medio del caos... Y de cómo decidí quedarme, incluso cuando todo me decía que me fuera.
Porque al final, quedarse también es una forma de amar.