Entre agendas y latidos- MJ y tu
La vida de Giselle Smith cambió cuando menos lo esperaba.
Recién divorciada, con 28 años y un embarazo de tres meses, necesitaba empezar de nuevo sin que el mundo la viera como un problema.
Su ex esposo no respondió cuando ella le contó la noticia. Solo silencio.
Así que siguió adelante sola.
Cuando consiguió trabajo, decidió ocultar su embarazo. No por mentira, sino por miedo: miedo a no ser contratada, a ser juzgada, a quedarse sin nada.
Y lo consiguió.
Entró al equipo de uno de los artistas más grandes del mundo: Michael Jackson.
El trabajo era simple en teoría: reuniones, notas, conciertos, entrevistas.
En la práctica, era estar siempre cerca de él.
Y Michael notó algo desde el primer día:
Giselle no era como los demás.