Jude sabía perfectamente que su alfa ya no lo amaba. Lo había rechazado tantas veces que el dolor en su lazo se había vuelto insoportable. Se conocieron cuando él todavía se presentaba como un beta y el otro se alzaba como un alfa poderoso e imponente; sin embargo, Jude jamás le revelaría que en realidad era un omega. Se negaba a mostrarse débil ante el hombre que tantas veces le prometió cambiar en vano.
- ¡Carajo, Jude! Deja de una vez a ese maldito alfa, no te merece -exclamó Erling, observándolo fijamente bajo la helada lluvia que caía sobre ambos.
- Él... él ya me marcó, Erling. ¿Qué se supone que haga? -murmuró Jude, alzando la mirada hacia el alto chico rubio con los ojos empañados en aflicción.
Erling envolvió al omega en un abrazo firme, detectando la punzada de amargura que impregnaba su aroma. Se juró a sí mismo que no dejaría las cosas así: no iba a permitir que su omega siguiera sufriendo.
ADVERTENCIA
está historia es un fanfic de ambos futbolistas, nada de lo que pase es real, habrá acoso verbal, o palabras que puedan herir o les incomode por favor leer bajo su responsabilidad, sin más que nada bienvenidas o bienvenidos a lazos del destino 💘
Todos los derechos reservados