No eras exactamente la mas fan de las luchas. Mucho menos del fútbol. Así que no entendías bien como habías terminando en una situación así. Viviendo con dos luchadores, y pegada a un portero. Lo último bastante en contra de tu voluntad, pero... no te quejabas tanto. Carlos Acevedo era muy guapo. Aunque Carlos sí se podía quejar. No era agradable que su nueva fotógrafa fuera tan pero tan atractiva, y tan pero tan joven, y tan pero tan sobreprotegida por dos luchadores profesionales. 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑑𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑎𝑑𝑖𝑒 𝑡𝑒 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑡𝑜𝑐𝑎𝑟.ᐟ
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