Resonancia Silenciada
En una industria que exige estabilidad, no hay espacio para errores biológicos.
Cuando fue clasificado como omega antes del debut, Hyunjin aceptó convertirse en algo más cómodo: un beta. Supresores, contratos y silencio mantuvieron el equilibrio del grupo intacto durante años.
Hasta que su cuerpo dejó de cooperar.
Lo que comienza como pequeños fallos físicos pronto se transforma en algo imposible de ignorar: una resonancia instintiva con dos alfas del mismo grupo. Un vínculo raro. Inesperado. Inconveniente.
En un mundo donde los omegas son protegidos, controlados y cuidadosamente administrados, el verdadero peligro no es el instinto.
Es sentirlo.
Y elegir no silenciarlo.