Osamu Dazai ha decidido pedirle matrimonio a Chuuya Nakahara. Nadie sabe por qué. Probablemente ni siquiera Dazai lo sabe. Quizá fue un martes. Quizá Chuuya hizo ese gesto ridículo con el sombrero y algo hizo clic en ese cerebro envuelto en vendas. Quizá solo quiere ver hasta dónde llega la paciencia del universo antes de que colapse sobre sí mismo. El caso es que Dazai va a pedirle matrimonio a Chuuya. Y eso, tratándose de él, plantea ciertas preguntas incómodas: ¿Cuántas formas tiene un hombre de arruinar una propuesta romántica? ¿Es legal esconder un anillo en comida que será ingerida sin masticar? ¿Puede un subordinado negarse a participar en una coreografía nupcial bajo amenaza de despido? ¿Cuántos "no" seguidos puede encajar un ex-mafioso antes de replantearse sus elecciones vitales? ¿Qué opina cierta persona de todo esto? (Spoiler: no opina. Actúa. Con violencia.) Y la más importante: ¿Sobrevivirá Dazai a su propia pedida de matrimonio o terminará convertido en un bonito adorno de porcelana en una repisa?
More details