El Mundial es el torneo más esperado del fútbol, un campeonato con miles de ojos viendo los partidos y juzgando a los jugadores por cada fallo, por más pequeño que fuera. El claro ejemplo de esto era Ferran, el jugador valenciano del Barcelona, que parecía que por cada mensaje de apoyo recibía cincuenta de hate. La situación mejoraría si fuesen, al menos, solamente de personas desconocidas, pero no es el caso, ya que recibe más críticas que amor de su pareja, Martina Hunter, llegando incluso a suplicar a Dios por un gol en la fase de grupos cuando el partido ya estaba claramente ganado. Por suerte, tenía a Eric García, aunque a veces no nota lo afortunado que es de tenerlo
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