Recluta 333
Recluta 333
"La guerra no le robó la infancia. Le hizo cargarla como un cadáver."
Lisa Freyr tenía trece años cuando la guerra le quitó la vida.
No la mató, solo le quitó la libertad de vivir en paz.
No tuvo una elección.
Una camioneta militar, una orden, y un destino que alguien pidió, pero ella no.
Acompañaba a su padre, Angus, entre risas inocentes que testificaban la pureza de ambos, cuando los uniformes los atraparon.
Él, un obrero. Ella, una niña.
Ambos convertidos en soldados por obligación.
Ambos en el mismo infierno.
En cuestión de semanas, Lisa cambió sus muñecas de trapo por una bayoneta.
Cambió las risas por gritos, y el silencio por disparos.
Su uniforme le quedaba grande.
Su casco, aún más.
Pero la guerra no espera a que crezcas.
Te arrastra tal y como estás.
Era la única niña en un pelotón de ochenta hombres.
La ternura de su rostro desentonaba con el barro.
Solo de avanzar. Solo de disparar.
De ese grupo, no todos volvieron.
Ella sí.
Por desgracia.
Y así comienza la historia de Lisa Freyr: el número 333 en una lista de números, no nombres.