Hace mucho tiempo existía una deidad que vagaba por el reino celestial del universo. No gobernaba reinos ni buscaba adoradores. Solo tenía una obsesión: las reglas. Era extremadamente quisquilloso y estricto. Si alguien rompía una regla... castigo divino. Si alguien ignoraba una regla... castigo divino. Si alguien intentaba evadirlas... castigo divino. No importaba quién fuera. A diferencia de muchas deidades, no destacaba por su fuerza física. Su verdadero poder residía en sus habilidades. Y eso... era precisamente lo que lo hacía tan inquietante. Porque entonces surge una pregunta inevitable... Si una deidad así existió... ¿dónde fue sellado? ¿Y cómo lograron derrotarlo? 🌌
More details