La excelencia, la cautela, el valor, la osadía eran algunas de las particularidades, que el agente secreto de la CIA el señor Benoit, debía poseer. Su vida como espía infiltrado en la URSS iba a dar un giro preponderante cuando una de sus más trascendentes misiones fracasó. De allí en adelante la incertidumbre comenzó a marcar el momento a momento de su existencia, las cualidades como agente que había aprendido durante su juventud, le servirán para enfrentarse a un mundo hostil, en donde no sabrá en quien confiar, hasta el punto tal de llevarlo a dudar de su propia mente.
Durante toda su vida el encierro y la soledad fueron sus únicos amigos, hasta que encontró a una persona valiente que se atrevió a hacer algo peligroso: amarlo. El amor era la única salvación para Angie, quien fue en busca de una salida a sus problemas económicos y se encontró rodeada de muerte y bestias.