"You are only mine"
Cuando eliz conoce a Danna, siente que finalmente ha encontrado a alguien que la comprende.
Danna es dulce, tranquila y parece saber exactamente qué decir cuando eliz está a punto de derrumbarse. En poco tiempo, se vuelven inseparables. Eliz comienza a depender de ella para todo: para dormir, para sentirse segura, incluso para decidir qué hacer con su propia vida.
Pero hay algo extraño.
Danna nunca parece tener miedo de perderla.
Porque sabe que eliz siempre regresará.
Cada vez que eliz intenta alejarse, Danna cambia. No grita. No amenaza. Simplemente desaparece durante días y deja pequeñas señales que hacen que eliz piense que algo terrible pudo haberle ocurrido.
Entonces eliz regresa.
Y Danna vuelve a recibirla como si nada hubiera pasado.
Con el tiempo, eliz descubre que algunas de las personas que intentaron acercarse a ella terminaron alejándose misteriosamente. Sus amigos dejaron de contestarle. Una compañera cambió de escuela. Incluso alguien que intentó advertirle sobre danna desapareció de su vida de un día para otro.
Eliz comienza a sospechar.
Pero cuando finalmente enfrenta a Danna, ella solo sonríe.
-¿De verdad quieres saber qué hice por ti?
Eliz siente que debería huir.
Sin embargo, hay una parte de ella que quiere escuchar la respuesta.
Porque lo más aterrador no es descubrir hasta dónde sería capaz de llegar Danna por amor.
Lo más aterrador es descubrir que, en el fondo, eliz empieza a pensar que quizá haría lo mismo por ella.
Y cuando Danna le susurra:
-No necesitas tener miedo de mí. Solo necesitas tener miedo de perderme.
Eliz comprende demasiado tarde que ya no sabe dónde termina el amor...
y dónde comienza la obsesión.
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