Desde afuera, Jude Bellingham y Luisina parecían tenerlo todo.
Años juntos.
Fotografías en las que sonreían.
Viajes, cenas, cumpleaños, celebraciones.
Una relación que todos conocían y que muchos admiraban.
Eran esa clase de pareja que parecía destinada a durar para siempre.
Solo que nadie sabía que, hacía tiempo, habían dejado de serlo.
Porque algunas relaciones no terminan cuando dejan de amarse.
Terminan mucho antes.
Cuando los mensajes se vuelven costumbre.
Cuando los besos dejan de provocar mariposas.
Cuando un "te amo" se convierte en algo que se dice porque siempre se dijo.
Luisina todavía quería a Jude.
O al menos eso creía.
Jude todavía estaba con Luisina.
O al menos eso parecía.
Y mientras ambos se aferraban a una relación que ya no era lo que había sido, había alguien que conocía una parte de la historia que ella desconocía.
Erling Haaland.
El mejor amigo de Jude.
El chico que apenas le hablaba.
El que siempre encontraba una excusa para alejarse cuando ella se acercaba.
El que nunca la miraba demasiado tiempo a los ojos.
Y, sobre todo, el único que sabía que Jude no era el novio que Luisina creía tener.
Erling había guardado ese secreto durante meses.
No porque quisiera proteger a su amigo.
Sino porque no sabía cómo destruir la vida de alguien que, aunque no lo supiera, ya estaba siendo engañada.
Hasta aquella noche.
Aquella noche en la que Jude decidió salir con ella.
Aquella noche en la que Erling volvió a verla.
Y aquella noche en la que, por primera vez, decidió dejar de mirar hacia otro lado.
Porque algunas historias de amor comienzan con un beso.
La de ellos comenzó con una traición.
Y ninguno de los dos estaba preparado para descubrir que, a veces, la persona que te rompe el corazón...
también puede ser la persona que termina quedándose con él.
Hak Cipta Terpelihara