Ecos de Circo | The Freak Circus
El aroma a granos quemados y postres recién horneados era lo único que te mantenía anclada a tu nueva realidad.
Tus manos, expertas en sostener el peso de su propio cuerpo en un trapecio a varios metros de altura, ahora solo sostenían tazas de cerámica barata.
Nadie en este pequeño pueblo sospechaba que, bajo tu uniforme de mesera, conservabas las cicatrices de la "perfección" impuesta a base de látigo y privación.
Eras la contorsionista perfecta, la acróbata sin miedo. Una máquina de entretenimiento.
Pero aquel circo que te arrebato tu infancia se había desvanecido ante las llamas, llevándose consigo a tu principal abusador y dándote una libertad que se sentía extrañamente placentera.
Hasta que un día El Extraño Circo de los Horrores llegó a la ciudad donde te mantenías oculta de tu pasado...