𝗣𝗘𝗡𝗗𝗜𝗘𝗡𝗧𝗘𝗦
Hay personas que, por más que pasen los años, siguen teniendo un lugar en nuestra historia.
Annora y Enzo se conocían mucho antes de que las cámaras, los estadios y millones de personas los miraran. Crecieron juntos. Se conocieron en sus mejores y peores momentos. Fueron amigos, rivales y, en algún punto, algo que ninguno de los dos se animó a nombrar.
Hasta que la vida los llevó por caminos diferentes.
Él se fue a cumplir su sueño.
Ella desapareció.
Durante años, ninguno volvió a saber realmente del otro.
Hasta aquella noche.
Un Superclásico, un palco equivocado, un reencuentro inesperado y una fotografía que puso sus nombres nuevamente en el mismo lugar.
Lo que para el resto del país era solamente una imagen, para ellos significaba mucho más. Porque detrás de esa fotografía había años de recuerdos, cosas que nunca se dijeron y sentimientos que creían haber dejado atrás.
Ahora sus vidas son diferentes.
Él tiene una relación publica y una carrera como futbolista de élite.
Ella tiene también tiene una relación, pero una su vida es como cualquier otra, tranquila, común y privada.
Pero volver a encontrarse hizo que todo aquello que habían intentado guardar en el pasado volviera a aparecer. Y mientras los kilómetros, los partidos y las cámaras siguen poniéndose en medio, hay conversaciones que quedan a medias, miradas que dicen demasiado y una pregunta que ninguno de los dos parece dispuesto a responder.
¿Qué pasa cuando vuelves a encontrarte con la persona que creías haber olvidado?
Porque hay partidos que se terminan de jugar.
Y otros...
Quedan 𝐏𝐄𝐍𝐃𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄𝐒.