Avalon y La Cámara Secreta.
Después de un año donde tuvo que salvar al mundo mágico del regreso del mago tenebroso más poderoso de la historia, sacar buenas calificaciones, aprender magia, quidditch, a hacer amigos y hacer un trato con un dios nórdico sin morir en el intento, Avalon pensó que tendría unas merecidas vacaciones.
Pero la hospitalidad de Los Diggory no era simplemente eso y ahora, ella se enfrentaba al programa de protección de testigos del
Ministerio de Magia, que además de brindarle una identidad nueva, le daban atención. Mucha, atención, indeseada.
Pero su regreso a clases es inevitable, incluso ante las reglas del Ministerio (gracias, Dumbledore) y Avalon no perdió el tiempo ese verano. Pasarla encerrada todo el día, tiene sus ventajas y tener magia fuera del radar del Ministerio, también.
Avalon no tiene idea de que le espera ese año, pero está segura que siendo amiga de Harry Potter y con la bendición de Tyr encima, no será uno tranquilo.
Aunque comparado con el anterior, no puede ser peor, ¿no?