Colo solo necesitaba un departamento. Nico solo tenía que mostrárselo. El problema fue que Colo decidió alquilarlo sin mirar absolutamente nada porque estaba demasiado ocupado quedándose pelotudo por el de la inmobiliaria. Ahora tiene humedad, vecinos insoportables, una ventana rota y una excusa nueva para volver a ver a Nico cada un día. Porque aparentemente el peor negocio inmobiliario de su vida terminó siendo su mejor decisión.
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