Alba Ferrer solo quería sacar la basura y volver a casa.
En cambio, presenció algo que no debía ver: la sangre fría con la que Niko Volkov resuelve sus problemas. Y en el mundo de los Volkov, un testigo no es un problema que se explica. Es un problema que se elimina.
Pero Niko no la mata. La reclama.
De la noche a la mañana, Alba pasa de traducir contratos y cuidar de su hermano pequeño a vivir bajo la protección -y la sombra- del heredero de la Bratva más temida de la costa. No hay boda, no hay amor, solo una regla no escrita: si es mía, nadie la toca. Y esa regla acaba de convertirla en el blanco favorito de Dante Reznik, el hombre que llevaría toda su vida esperando una excusa para declararle la guerra a los Volkov.
Alba no sabe disparar. No sabe mentir. No sabe sobrevivir en un mundo donde una sonrisa puede ser una sentencia de muerte.
Va a tener que aprender rápido.
Porque cuanto más cerca está de Niko, menos ganas tiene de que la dejen ir. Y cuanto más la protege él, más peligroso se vuelve todo lo que siente por ella.
Algunas personas te salvan la vida. Otras te la destruyen para siempre. Niko Volkov es, sin saberlo, las dos cosas a la vez.
All Rights Reserved