Estado Civil: ¡¿Casados?! | Armando González
¿Qué podría salir mal al registrarte en una convención?
Para ella, una diseñadora de modas, asistir a una importante feria de la industria debería significar contactos, nuevas oportunidades y, con un poco de suerte, inspiración para su próximo proyecto.
Él, en cambio, ni siquiera tenía una razón seria para estar ahí.
Dos mundos completamente distintos. Dos personas que jamás habían cruzado palabra. Y un simple error en el sistema de registro.
Lo que parecía un error administrativo termina convirtiéndose en un problema mucho más grande cuando descubren que, oficialmente, han quedado registrados como pareja.
Y mientras intentan solucionar el desastre sin llamar la atención, tendrán que fingir que todo está bajo control.
El problema es que cuanto más tiempo pasan juntos, más difícil resulta distinguir qué parte de todo aquello es solo una mentira.
Porque quizá el error fue registrarlos como casados.
Pero enamorarse... podría no serlo.