Fuera de cámara | Unai Simón
Laia Aguirre lleva dos años trabajando en las redes sociales del Athletic Club, casi siempre detrás de una pantalla. Pero cuando el club decide mostrar también lo que ocurre fuera de los partidos, su trabajo empieza a llevarla cámara en mano por Lezama.
Algunos jugadores se prestan encantados. Otros necesitan un poco más de insistencia. Y luego está Unai Simón, que protesta cuando hay que repetir una toma y parece capaz de detectar un móvil grabando desde la otra punta del campo.
Laia ya sabe cómo trabajar con él. Lo que no esperaba era que, de repente, Unai empezara a ponérselo demasiado fácil: se queda para repetir vídeos, acepta grabaciones que antes habría evitado y hasta se ofrece antes de que ella tenga que pedírselo.
Los aficionados tardan poco en darse cuenta. Una respuesta que hace reír a Laia acaba recortada en TikTok, un vistazo fuera de cámara llena los comentarios y cada nueva aparición de Unai alimenta las teorías.
Laia insiste en que Internet está viendo cosas donde no las hay. El problema es que cada vez le cuesta más explicar por qué Unai sigue buscando su cámara cuando ya no tiene ningún motivo para hacerlo.
Porque los aficionados solo ven lo que termina publicado. Y hay ciertas cosas entre Laia y Unai que, por suerte, nunca pasan el corte.