Todo comenzó un día como cualquiera en una de las ciudades más bellas de todo el mundo pero también de las más peligrosas,Nueva York.
Estaba asustada,sola y sin esperanza,quería llorar,pedir ayuda,cualquier cosa que me llevara de vuelta a casa pero lo único que obtuve fue más miedo,angustia e incertidumbre de las que tenía cuando todo esto comenzó.Mientras caminaba pude sentir la ráfaga de viento sobre mi piel,los sonidos de la fatídica noche en mi cabeza y esa sensación en los huesos cuando algo esta a punto de suceder pero¿qué más podía pasar? había tenido las peores 24 horas de mi vida y lo único que podía escuchar eran los latidos de mi corazón queriendo salir de mi pecho,se sentía como si fuera la única persona sobre la tierra en ese instante.
¿Dónde estaban Edmon y Leo? ¿por qué mis padres habían ocultado un secreto que marcaría toda mi vida?
Solo sabía una cosa,si salía viva de esto me aseguraría de no estar al borde del miedo,nunca más.
Me encontraba corriendo a todo lo que mis piernas daban, solo tenia un objetivo en mente: llegar a la guarida Uchiha...
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- el sello de mí mano comenzó a arder, un fuego empezó a correr por mí cuerpo. Estoy cerca, cerca de cambiar la historia. Entonces aceleré el paso, ya nada me detendría...
Cuando ambos se lanzaron para arrebatar la vida del otro, yo me interpuse y como si todo hubiera estado coordinado, sentí dos heridas diferentes en mí cuerpo: una en el abdomen y el otro en mí espalda...
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Fue entonces que tomándolos por sorpresa toqué sus frentes con cada una de mis manos; y entonces sucedió...
Unas largas cadenas nos rodearon a los tres, y aunque ellos lucharon por soltarse, no pudieron...
En ese instante, lo único que se escuchó fue mí grito:
- Llévame al momento en donde el vínculo se rompió, en donde la desgracia se desató.
Todo estaba sobre la mesa, era hora. Sin embargo, hubo algo que no predije y ese algo fue lo último que vi antes de ser absorbida por un portal: una larga cabellera negra se había aferrado a mí...