Camino de Rosas

Camino de Rosas

  • WpView
    Reads 31
  • WpVote
    Votes 0
  • WpPart
    Parts 2
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Thu, Jun 11, 2015
Ésta es la historia de Maribel, salida de un hogar disfuncional, se ve en la mayor encrucijada que en su vida había tenido, embarazada a los 18 años, el padre de su criatura desaparecido, superación, dolor, sueños frustrados, sus romances y desamores. Te invito a conocer las dos caras de la moneda, no todas las historias tienen un final feliz, pero siempre hay esperanza. Y ésta es su historia...
All Rights Reserved
#182
desamores
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Red
  • NI UNA SOLA PALABRA
  • El fruto de la lujuria
  • Divorciada y secuestrada
  • Enamorándome de la Bestia
  • Descendientes del Amor®// Una Vida Después De La Muerte.
  • Déjame Escuchar Los Últimos Latidos De Tú Corazón
  • Adios Casero,Hola Maternidad.
  • Demonios
  • ...
Red

Él no ofreció rescates ni promesas vacías. En cambio, me reveló un mundo donde mi dolor podía transmutarse en una forma distorsionada de placer. Sus perversiones, presentadas como un regalo envenenado, me empujaron más profundo en el abismo, pero fue la primera vez que no caí sola. Nos hundimos juntos, y en ese descenso compartido, descubrí fragmentos de vida entre la desolación. Si bien me sumergió más en aquella penumbra que parecía destinada para mí, también me mostró que incluso en el caos, se podía hallar un pulso, un ritmo, un feroz deseo de sentir que anhelaba tanto. Con él, lo prohibido no solo era accesible, sino que era un manjar al que nos entregábamos sin remordimientos. Esta es mi historia, la narración no de una superviviente, sino de una guerrera que encontró en la perversión de un extraño, la llave a una existencia donde podía finalmente respirar. Porque a veces, para poder sentirnos vivos, necesitamos a alguien que no nos salve del precipicio, sino que se atreva a saltar con nosotros. Y aunque muchos no lo entiendan, esa caída... es la más viva que he sentido jamás.

More details
WpActionLinkContent Guidelines