Cuando conocí a Samantha jamás pensé que me volvería loco en todo sentido, es exagerada, sensible, habladora hasta los codos y extremadamente peculiar. No me equivoqué con ella. Ella existe, existen sus miedos, existen sus inseguridades, existen sus confusiones que me hicieron tenerla. Existen mis ganas de sacarla del infierno de sus pensamientos ahora que se metió en mi camino, solo que no sé como sacarla de mi vida sin salir con el corazón roto.