<< Sentí que alguien se sentaba a mi lado, giré mi vista para encontrarme con un Peter sonriente, su sonrisa no era amigable, tampoco tierna ni adorable...su sonrisa era de problemas.
-Hola -me dijo, yo solo lo mire atentamente, bueno lo admito: es hermoso- Dale, sácame una foto, dura más tiempo -me dijo con una sonrisa burlona en los labios, yo lo ignoré y comencé a mirar por la ventana de nuevo.
A los minutos después llego el profesor interrumpiendo mi canción, me saqué los auriculares y los guardé, el profesor comenzó con su clase malditamente aburrida.
-¿Cojemoss? -me susurra Peter al oído a la mitad de la clase. >>
Ella puede llevarle por el buen camino... ¿Pero y sí él no quiere? ¿Cómo él va a darse cuenta que su vida se está destruyendo? La vida de él está en manos de ella, pero ninguno de los dos lo sabe.
El chico es el típico "Chico malo" ¿Pero hasta donde es capaz de llegar? Su vida es un completo asco, la droga lo tiene mal, en el internado todos le temen, pues ¿cómo no?, ¿Pero cómo va a salir de toda esa mierda? y lo peor de todo... ¿él querrá salir de ese estilo de vida?
Esta historia te demostrara que no todo es perfecto, que a veces el amor esta donde menos te lo esperas...Que se puede amar tanto a una persona para cambiar tu estilo de vida y tu futuro.
Solo hay una persona que lo puede salvar.
Me miraste con esos hermosos y profundos ojos verdes, esos mismos que me habían cautivado desde la primera vez que te vi, en aquella cafetería ¿lo recuerdas?, estabas sentado simplemente tomando un poco de cafe con una expresión de serenidad y tu mirada perdida en la ventana, no pude resistirlo tuve que acercarme, algo inexplicable me atrajo hasta ti, porque seamos honestos ¿Quien se puede resistir a tus encantos? recuerdo que te pregunte:
- ¿Puedo sentarme aquí?- a pesar de que el lugar estaba casi vacío, probablemente creíste que era estúpido por no fijarme que había muchísimas mesas mas.
Pero si te soy sincero fue la mejor estupidez que pude cometer.
- Por supuesto - Contestaste con una sonrisa que me dejo ver tus hoyuelos. Y yo olvide como respirar.
Supongo que desde ahí ya estaba atado a ti, comenzamos a charlar, descubrí que eras simplemente increíble,agradecí el clima helado de la ciudad porque me hizo entrar a ese lugar, por que me hizo conocerte, porque allí empezó todo.