Poseo lo que toda mujer más ansia en su fuero interno. Soy una reputada abogada mercantil, dueña de uno de los mejores bufetes internacionales. Tengo más dinero del que podría gastar en esta vida, puedo permitirme todos los lujos y caprichos que desee sin tener que dar ninguna explicación. Los hombres no dudan en poner el mundo del revés con tal de hacer cola a los pies de mi cama. Pero por encima de todo está mi familia. Una maravillosa familia por la que soy capaz de hacer cualquier cosa. Por eso, después de tanto tiempo es hora de que comience mi venganza.
Él no debería estar mirándola... pero no puede evitarlo.
Cuando Amelia se muda a una nueva ciudad, lo último que espera es encontrar un vecino que despierte en ella un deseo oscuro, un juego silencioso de miradas que se vuelve cada vez más intenso.
Todo comienza con una ventana entreabierta. Una noche en la que su cuerpo busca alivio bajo sus propias manos, creyéndose sola... hasta que lo ve a él, observándola en la penumbra.
No aparta la mirada. No se esconde.