Yudei, una mestiza feérica-celeste, tiene por vecinos a Mei, Ersho, Irma y los padres de ellos. Mei y Yudei son amigas íntimas y lo comparten todo la una con la otra. El padre de Mei, todos los veranos, hace un viaje, aunque no uno cualquiera, él viaja a la Tierra. ¿Y porque? Pues porque hace una visita a sus amigos, que aunque no son del todo terrestres tuvieron que exiliarse en ése planeta. Jack, Victoria, Christian y los niños, siempre reciben con los brazos abiertos a Shail. Él no los olvida y por eso cada verano les hace una visita. Hasta que llega un verano en que Erik y Eva sienten curiosidad y quieren visitar Idhún. Los padres, nostálgicos, deciden volver, y allí conocen a Mei, Ersho e Irma, los tres hijos que Shail y Zaisei han tenido.
Yudei que no se despega de Mei, tiene el honor de conocer a "Los Salvadores de Idhún", y especialmente a Erik. Una bonita amistad nace en ellos, hasta que va evolucionando y se convierte en algo más. Mientras Yudei le enseña las plantas, los animales, las tradiciones y todo lo necesario para moverse con comodidad por Idhún, él le cuenta anécdotas de la Tierra a ella. Por lo que se van conociendo, florece el amor en ellos, y se ata un fuerte lazo que no podrá romperse pase lo que pase.
54 Kapitel Abgeschlossene Geschichte Erwachseneninhalt
54 Kapitel
Abgeschlossene Geschichte
Erwachseneninhalt
A Mei Woondenclad la entrenaron para ser fuerte, para reinar, para sobrevivir. Pero el mundo al que pertenece nunca le permitió ser simplemente ella. Nacida de un lobo y un hada, su existencia desafía los cimientos de un imperio construido sobre la pureza de la sangre. Para muchos, Mei no es una heredera... es una herejía.
Sabe luchar, aunque nadie lo crea. Sabe gobernar, aunque nadie la escuche. Y sabe amar, aunque todos se empeñen en convertirla en un símbolo de destrucción. Acusada de ser la reencarnación de Gaia -la hechicera que desató la guerra más antigua y temida-, Mei deberá enfrentarse a un destino que la arrastra sin tregua y a una sociedad que preferiría verla caer antes que cambiar.
En medio de intrigas, heridas y traiciones, el príncipe Darick Deathoe también se desgarra entre lo que debe hacer y lo que siente. Porque amar a Mei es caminar hacia la ruina... o hacia la revolución.
Después de todo, hay mujeres que pueden desestabilizar imperios con solo existir... o darles un nuevo propósito con tan solo respirar.