Ian es un adolescente cohibido y solitario de diecisiete años, quien por eventos inexplicables encuentra al amor de su vida, Julie. Una chica extrovertida y popular, pero con grandes inseguridades que hacen que ella e Ian formen la pareja ideal.
Un día, Ian cae en coma por siete años, pero al despertar tendrá que afrontar la desaparición de Julie, quien se habrá ido sin dejar rastro alguno. Extasiado por el amor y motivado por el mismo, emprende una búsqueda para encontrarla, sopesando el gran sufrimiento que conlleva el sentirse solo en un mundo lleno de personas. Aunque, el amor en ocasiones puede no ser el motivo que una a dos personas, sino más bien, el que las separe. ¿Hasta dónde llegará buscando los ojos de su amada?
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.